miércoles, 13 de junio de 2012

PARA NURIA



dedicado a mi amiga Nuria, que siempre está ahí para prestarme el hombro y una hermosa sonrisa.



Amiga que siempre está oteando el horizonte; que te mece, te escucha, te espera paciente a la orilla de la playa y te seca la pena, te abraza y te colma de besos.

De ojillos vivos, pícaros y traviesos, con las manos siempre tendidas,siempre
llenas de esperanza, como tablones de salvamento para cualquier naufragio, allí están siempre, te puedes amarrar, te acogerán con cálida y dulce fuerza.

Con voz de sirena magnética que te atrae, que te pierde los sentidos, te acaricia con su bello canto.
Mi paño de lágrimas, mi alegría. Sé que puedo hablar contigo de noche o de día.


Siempre tienes una frase amable para regalarme, que lujo tenerte tan cerquita.


Mar de colores en medio de la noche, dulce sonrisa en medio de la tristeza, luz que brillas en medio de la niebla, transformando todo lo que tocas a tu paso…das alas al viento, ...luz a las estrellas, que sería yo sin ti… sería sí… pero más triste…más oscura…más nada.


Dormiría tranquila en tu regazo arrullada por la nana que entonas suavemente y soñaría con la luna, con ángeles, con hadas. Me velarías el sueño sonriente y a  todos pedirías calma, para que no despertaran a la niña que reposa en tu mirada.

GRACIAS NURIA…POR SER…TAN AMIGA..TAN COMPAÑERA…TAN CONFIDENTE…TAN SIMPÁTICA

viernes, 8 de junio de 2012

MOMENTOS MÁGICOS



Momentos mágicos
que detienen un instante
como quisiera retenerlos
y parar el tiempo para siempre.

 Momentos mágicos
congelados en un instante
en la brisa del viento
qué  cuando te dé en la cara
te  dé un beso
cuándo  te de en el cuerpo
te dé un abrazo
y cuando te dé en el alma te susurre
un te quiero.

Momentos mágicos
en la tristeza de la distancia
en el gozo del rencuentro
gotas de rocío cubre mi rostro
mansamente resbalan
convirtiéndose  en sonrisa
dando un premio a la mirada.

Tus ojos me miran
sé qué me hablan
en estos momentos
sobran las palabras.

Momentos mágicos
que detienen un instante
que los quedo atrapados en el tiempo
y los guardo en un rincón profundo del corazón
para utilizarlos
cuando pienso en ti
y no estás… amor.


Foto y texto: Pepa Cid

jueves, 7 de junio de 2012

EL TREN



Hacía tanto tiempo que no visitaba la estación del tren, que apenas la reconocí.
Cuando entré… estaba  tan cambiada.
Es curioso, ahora me parece todo más pequeño. La taquilla más estrecha, el señor que vendía los billetes mucho más viejo, los bancos, entonces de madera, los habían sustituido por sillas de plástico, con mucho diseño, si, pero muy impersonales también.
Poco quedaba de la estación que pervivía en mi recuerdo.
Ya no colgaba del techo el enorme reloj de color verde con la esfera blanca y los números  negros. Si cierro los ojos puedo verlo como cuando era una niña.
Y el viejo kiosco, también de color verde, con aquella señora dentro, siempre estaba dentro. De pequeña pensaba que había vivido siempre allí. También había desaparecido.
En su lugar, se levantaba un moderno ascensor de cristal y acero, que daba a la estación un aire más funcional, pero menos romántico.
Tampoco se veían esos andenes de color gris confundidos con el olvido. Ni ese trasiego de pasajeros con sus maletas, marchando en todas direcciones, saliendo como un río de lava por las puertas del tren.




Ni ese sonido inconfundible e intenso del silbato, que anunciaba que el tren se iba a poner en marcha; ni tan siquiera esa voz mecánica de la incansable señorita anunciando el regreso o la partida de algún tren. Aún reverbera en mi memoria el soniquete: “tren expreso procedente de Madrid destino Badajoz  va a hacer  su entrada en vía segunda andén primero”
Por no hablar de los bulliciosos viernes por la tarde. ¡Como llegaban los trenes! Cargados de gente, estudiantes, soldados, niños, ancianos… personas tan dispares que a medida que se bajaban del tren llenaban la estación. Parecían extras de una película antigua.

Y allí al fondo, como molinos gigantes, estaban olvidadas las grúas que cargaban y descargaban los contenedores, sumidas en el letargo invernal, o quizá la hora del almuerzo. Las recordaba en color sepia, como el recuerdo de una foto, con ruedas dentadas, siempre en movimiento, pero ahora allí estaban…multicolores, enormes, paradas.

De repente todas esas imágenes se agolpaban en mi mente. No sabía si soñaba despierta, o en mi afán de recordar cómo era, me había trasladado en el tiempo; fue sólo un instante, allí estaba todo como antaño…el reloj, el kiosco, el viejo tren mercancías llegando con oxidado traqueteo, ese olor a grasa que desprendían las traviesas de las vías…me estaba asustando,  parecía todo tan real…
Miré de nuevo hacia las vías y todo estaba tan desierto como cuando entré en la estación, sólo la señora de la limpieza, que se esmeraba por quedar brillante el andén, parecía el único pasajero que había quedado.
Ya no se escuchaban los anuncios de las llegadas ni las partidas de los trenes. Había un silencio inusual a esas horas del día, en las que la vida fluía por todos lados.
Un ruido espantoso inundó mis oídos, un largo y agudo chirrido de ruedas frenando en las vías. Surgido de la nada apareció un tren, perdido en el tiempo y, quizá, en el espacio.
Abrió sus puertas, y arremolinados salieron montones de niños corriendo y gritando llenando aquel espacio con sus voces, y no me hubiera extrañado, de no ser porque…sus peinados y sus ropas parecían sacados de otra época, de un cuadro detenido en el tiempo. No podía dar crédito a lo que veían mis ojos, los volví a cerrar, me pareció oír como el ruido se iba apagando.
De nuevo miré al andén…todo estaba desierto como cuando entré en la estación, sólo la señora de la limpieza…parecía el único pasajero.




Texto y primera foto:Pepa Cid
Fotos: Angel Solit Ario

martes, 5 de junio de 2012

EL PASEO



Camino despacio con lento pisar
disfrutando de la leve brisa
que se disipa a mi lado.

A mi paso se abre la vida
la disfruto con todos los sentidos,
el olor de la hierba recién cortada me transporta
Chopos, pinos y adelfas
unen sus ramas a mi paso,
los pájaros cantando a varias voces
me recuerdan que hay primavera
sinfonía improvisada sin director de orquesta,
Y el aire acompaña
con melodía de fondo
meciendo las hojas en los árboles.

Camino despacio con lento pisar
Disfrutando de la leve brisa
Que se disipa a mi lado.

Me acompañan mis pensamientos,
los que quiero retener
también los que quisiera olvidar,
mis dudas, mis temores,
hasta la razón lleva lento caminar

Mis pies arrastran lentamente
el paso cansado del olvido.

A veces se me cruzan las sombras
enmudece mi corazón
que late fuerte
De nuevo busco la luz
y la encuentro,
las sombras entonces se desvanecen,
desaparecen dejando su rastro
marcado en mi piel.

Camino despacio  con lento pisar
disfrutando de la brisa
Que se disipa a mi lado.

Saboreando cada minuto
que se lleva el tiempo
y no volverá a pasar
y así, andando, andando, hago camino.

Me siento cansada pero satisfecha
me siento en un banco
y contemplo la vida pasar.
El amor, el miedo, la rabia, la verdad
me han mirado de reojo
alguno se quiere quedar
¿será el amor?
¿será el miedo?
¿Será la rabia?
¿la verdad?

No sé que será…pero
camino despacio con lento pisar
y si de algo estoy segura
Es… que no volveré la vista atrás.

Texto y foto Pepa Cid

lunes, 28 de mayo de 2012

A TÍ , SOLEDAD TE ESCRIBO





A TI SOLEDAD TE ESCRIBO



Ay soledad
Buena y mala compañera
Mala y buena amistad.

¿Quién en algún momento de su vida
No ha estado solo?
¿Quién no ha deseado estarlo?
¿Quién entre una multitud
No se ha sentido solo alguna vez?
¿Quién no se ha perdido y encontrado?

¿Quién no ha encontrado soledad…?
En la ausencia de un te quiero
En la de una mirada
En la de una sonrisa
En la de un beso
En la ausencia de una palabra.

Compañera de fatigas
Unas veces te llamo alocadamente
Otras… vienes sola.
Cuando más te necesito no estás,
Y acudes cuando deseo tener compañía

sombra y luz
Luz y sombra
Que planeas cerca para quedarte.

Pero en el silencio de la noche
Tras el ritual de la luna llena
Dejo que te sientes a mi mesa
Y tomes las últimas flores
Para que te acompañen en tu cansado camino.

Esta noche no serás mi dueña
Luce la luna hermosa y serena
Te ocultas en lo oscuro
De mi tristeza
Y le das alas…y vuela
Pero no hacia dónde tú quieres

La has liberado
Libre campea
Hasta morir en la alegría que me produce
Que me haya abandonado.
Adiós…tristeza
Adiós…soledad
Esta vez te he vencido…
Otra vez…será.


Texto y foto de Pepa Cid

lunes, 21 de mayo de 2012

ALMA CORAZÓN Y VIDA



ALMA CORAZÓN Y VIDA

Alma noble de corazón generoso
Que late con fuerza y alenta
A todos los que están
A tu alrededor.

Atenta vigilas el camino
Que esté encendida la antorcha
Para no perder el sendero
Que nos lleva hasta tu luz.

 Generosa con tu tiempo
Lo compartes, nos impulsas
Das lo mejor de ti
Haciendo que saquemos
Lo mejor de nosotros.

Es tu cara siempre una sonrisa
Que incansable asoma a la pantalla
Sonrisa abierta, sin ambajes
Y palabras amables nunca te faltan.

Pero ahora querida amiga
Siento en tu pecho una herida
Y no es el odio, sino el amor
El que ha roto tu alma en pedazos

Y el viento que estaba atento
Los recogió con esmero
Y los llevó a ese lugar
Dónde se fraguan los sueños.

Intentando componerlos
Con la mágica melodía
Que interpreta mientras danza
Alrededor de tu vida.

Tu corazón suspira y ahoga
En lamentos su agonía
Pues todo lo dio…
Besos, abrazos, caricias
Suspiros, miradas, te quieros
Alegría y sonrisas…

Los días con sus noches
Las noches con sus días
Soles y días
Noches y lunas
Tu propia vida
Hasta la mejor canción
Que se fue diluyendo
En el silencio del tiempo.

Y ahora sé que estás de duelo
Que estás en invierno siendo primavera
Y te tiendo mi mano
Y mi hombro si es necesario.
¿Pero te digo un secreto?
…el tiempo todo lo cura
Y de eso…
Tú y yo sabemos algo.


Texto de Pepa Cid   para una amiga